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jueves, 22 de enero de 2009

La guerra y obama

Por Leopoldo Amondarain - Convencional del Partido Nacional

El advenimiento de Obama al podio presidencial del imperio mayor, tal vez por un cambio de partido político ­históricamente han sido iguales o peores los demócratas que los republicanos en intervenciones internacionales imperialistas­, o por ser un hombre de color en un país segregacionista, incluyendo sus orígenes humildes, alejado por cierto del sajón rubio y cruel tradicional, encendió una expectativa mundial sobre la humanización del imperio. Agréguese que al menos en el ideológico predicado preelectoralmente, se opone al "halcón" Bush, que no se perdió, ni al irse, oportunidad de estar metido en cuanta guerra ­cuanto más feroz mejor­ ande por el mundo.
Claro, es muy cierto que por poco que pueda hacer después de Bush, es un aparente logro superior. Pero también es cierto que la presidencia de EEUU no es algo que se resuelva periódicamente por la voluntad aislada del presidente. Es obvio que las presiones e imposiciones son brutales. Al ejemplo me remito. Cuando Kennedy se quiso salir del esquema, lo mataron. Los intereses imperiales económicos, industriales y sociales a ciertos niveles mandan. En Wall Street, que por cierto no es todo de los yanquis, hay socios tan poderosos que manejan esa economía y que a su vez también dominan en el mundo, disponiendo de vidas y destinos a su antojo, como ahora mismo sucede, impiden la paz y el equilibrio del orbe. O sea, las guerras, por citar lo más grosero, son necesarias para el mantenimiento y grandeza de los monstruos imperiales y sus poderes. Supongamos que por un milagro se pudiese llegar a una especie de "pax romana" por un tiempo prolongado. ¿Qué hacen los EEUU y sus dilectos socios con las grandes fábricas e industrias armamentistas paradas por falta de conflagraciones? Y no sólo de las armas propiamente dichas, sino de todo lo que gira en su entorno y dependencia.
Cómo alimentar todas sus estructuras militares más todo el resto de sus funciones si carecieran de repente de acceso a los hidrocarburos. Llámese petróleo literalmente, que es ajeno. En buen romance, si no hay intervenciones que los habiliten a apoderarse de esos medios, no habría guerras, con la monstruosa desocupación industrial correspondiente y la inflación terminal de rigor. O sea, pensar que Obama por macanudo que sea, va a ser muy diferente a Bush, es pecar de ingenuo y crédulo. Es más, deben mantener y si no las hay, se inventan intervenciones que retroalimenten no sólo esas estructuras bélicas, sino que mantengan riquezas y territorios incluidos para la seguridad a perpetuidad de sus socios que serán dueños o participar-án del festín futuro incluido, y necesitan como rémoras de ese poderío imperial. El ejemplo más notorio es la tenencia del petróleo. ¡Mueve el mundo! En las guerras, por más seres humanos que mueran, siempre hay otros que nacen y suplen.
El petróleo no. Las bayonetas son los argumentos de paz de los imperios. ¡La paz de los cementerios! ¡La mayoría de las víctimas indiscriminadas son criaturas, mujeres, ancianos y enfermos! ¡Pero este costo, para los imperios del caso, es lo más barato! Lo caro, lo necesario es el "oro negro" que está debajo. No debe ser ni árabe, ni iraní, ni afgano, palestino o iraquí. ¡Debe ser nuestro! De occidente, para ser más específico. ¡De los rubios del norte y sus dilectos asociados! Dejando por un momento de lado los sentimientos cristianos en que "todos somos hijos de Dios" y valemos lo mismo, orientales, yanquis, iraníes, judíos, palestinos, ingleses o el que se quiera elegir, la vida humana es manejada con otro criterio por los que disponen de las fuerzas económicas de la city neoyorquina o de otras cities igualmente poderosas, que disponen con igual crueldad de la vida ajena en aras del poder mundial.
Los genocidios, masacres y crímenes no se inventaron hoy mismo. Los ha habido siempre y discrepo en compararlos o buscar similitudes más allá de la muerte que es el resultado último ­y común­. Los nazis no se compararon con nadie. Pol Post e Iván el Terrible, o el mismo Stalin, menos. El Dien Bien Pu indochino, que sufrió el increíble "riego" de fuego líquido (???) de parte de Francia y EEUU en sus aldeas de paja, no tuvo parangón en la crueldad. ¡Gaza con sus escuelas llenas de niños, enterrados vivos por los bombardeos, tampoco! ¡Todos son incomparables! Cada uno tiene su propia "impronta". Los valores naturales de cada nación a sus soberanías con riquezas propias, el más puro nacionalismo, les importa un bledo. Por supuesto, no lo dicen.
Pero es la única justificación y explicación a todas las masacres, genocidios y depredaciones. Si los "chicos" se defienden, son terroristas. Si los poderosos hacen lo mismo o muchísimo peor, defienden la libertad, la democracia y hasta se puede agregar el "legítimo" derecho a quedarse con lo ajeno. ¡Por la razón de las bestias! ¡La fuerza! Nosotros los cristianos seguiremos afiliados al mandato del galileo que fuera torturado con inaudita saña y clavado en un madero con una corona de espinas y dijo: "Amaos los unos a los otros" y "Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad". Lo dijo en esas tierras. Hace muchos años. Era el Mesías. Se llamó Jesús.

La relación EU-Venezuela dependerá del "verbo" de Chávez

El internacionalista Juan Francisco Conteras advirtió que, en todo caso, "más allá de la retórica", Chávez tendrá que seguir "contando con Estados Unidos", ya que es su primer comprador de petróleo y su primer socio comercial en el mundo.

Caracas.- Una eventual mejoría de relaciones entre Estados Unidos y Venezuela dependerá del "verbo" del presidente Hugo Chávez hacia su homólogo Barack Obama, aseguró hoy el internacionalista Juan Francisco Conteras.

"Si se maneja (Chávez) con prudencia, las relaciones bilaterales entre ambos países deberían mejorar", aseveró el catedrático universitario.

Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (CIV) precisó a Notimex que en todo caso, la mejoría en las tensas relaciones bilaterales dependería de una moderación del mandatario venezolano.

Indicó que ya antes de que asumiera el gobierno, Chávez acusó a Obama de intervenir en asuntos locales a favor de sus opositores y esta víspera, tras su juramento, recordó que "la batalla es contra la agresión, contra el imperio que pretende dominarnos de nuevo".

El mandatario venezolano se pronunció porque Barack Obama mire a América Latina con respeto, aunque advirtió que "nadie se haga aquí ilusiones, se trata del imperio norteamericano'.

Chávez exigió al mismo tiempo "respeto a la soberanía, respeto a la libertad de los pueblos", y advirtió que, "por nuestra parte, nosotros seguiremos avanzando independientemente de quien sea el presidente de Estados Unidos'.

El catedrático de Negociación Internacional en la Universidad Central de Venezuela (UCV) recalcó que esa posición hace difícil prever un cambio en el discurso del mandatario venezolano hacia Obama.

"Si observamos el discurso del presidente Chávez, pareciera que él quisiera mantener la misma tónica" que mantuvo con la administración del presidente George W. Bush, a quien llamó "mister danger" y lo acusó de apoyar un magnicidio en su contra.

En otro orden de ideas, Contreras consideró que, en todo caso, "América Latina dejará de ser una prioridad para Obama, que estará enfocado en la crisis económica internacional y la situación en el Medio Oriente".

A nivel regional, el presidente del CIV estima que Cuba será el país de Latinoamérica más beneficiado con el gobierno de Obama, ya que el ex senador afirmó que estaba dispuesto a flexibilizar el embargo comercial sobre la isla.

"Ya Obama expresó que una de las ideas de su administración es acabar con el embargo a Cuba, o por lo menos flexibilizarlo", algo que Contreras considera beneficioso "para el pueblo cubano, más que para su gobierno".

Por el contrario, Contreras piensa que en general, las políticas del nuevo presidente de la primera potencia mundial perjudicarán "a gobiernos como los de Cuba o Venezuela, que responsabilizan a Estados Unidos de todos sus problemas".

"Para Estados Unidos está claro que Brasil es el interlocutor regional", por lo que el país amazónico emergerá como el gran favorecido del gobierno de Obama, previó Contreras.

El analista internacional insistió en que es "lógico" que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tome el rol de mediador entre Venezuela y Estados Unidos, ya que "tiene una política seria y es una gran influencia en la región".

Contreras advirtió que, en todo caso, "más allá de la retórica", Chávez tendrá que seguir "contando con Estados Unidos", ya que es su primer comprador de petróleo y su primer socio comercial en el mundo.